Viernes creativo: escribe una historia

¿Escribes una historia para esta foto, en este caso, hecha por mí?

L1050220

Te invito a dejar tu historia en un comentario en esta entrada, en facebook, en google+, en twitter, en tu blog o donde quieras, el asunto es escribir.

Anuncios

32 pensamientos en “Viernes creativo: escribe una historia

  1. Un atardecer
    Desde la atalaya de la habitación del hotel disfrutamos de unas vistas panorámicas. Languidece la tarde. Te has quedado dormido. Saludan las luces de la ciudad. Veo la silueta del pirulí de Jean Nouvel que se parece a ti, erguido y desafiante, desplegando su oleaje de tonalidades, desde el azul intenso al rojo pasión, como tu corazón de amante. Parece una vaporosa nube que busca el efecto “muaré, como dijo su creador. Me distraen los destellos de los focos de los aviones que vuelan bajo hacia el aeropuerto, pero prefiero que mi mirada viaje seductora por tu cuerpo.

  2. A la puerta de los juzgados pensaba en la inconsistencia de tus palabras de plastilina. Dos horas llevaba,observando caras transeúntes, todas separadas de sus cuerpos como en aquel relato de Mrozèk, pero ninguna sonreía. Tantas historias litigantes, tantas tristezas y furias…Y tan poco corazón. Pero eso sí, ese estado de enajenación mental transitoria, bien vale el viaje de una vida.

  3. Flechazo

    Me preguntas si creo en el amor a primera vista. Sí estaría dispuesta a empezar ese viaje contigo, ahora mismo, sin equipaje. No me lo pienso y digo que sí. Fue como un choque de trenes. Tu genio, el mío. Tu boca, la mía. Tus manos, mis manos… y nuestros cuerpos, allí tirados.

  4. Cuestión de valores

    Llevaba mucho tiempo conmigo… desde aquel maravilloso viaje. Me gustaba, porque tenía un precioso corazón que la adornaba, por quien me la regaló.
    Cuando volví del gimnasio me la encontré encima del banco, observé disgustada que se lo habían arrancado. Abrí la cremallera, dentro seguían los tres billetes, también las monedas.
    Al día siguiente, a la misma hora, la dejé de nuevo sobre el banco, en ella una nota… ¡Por favor, llévate el dinero y devuélveme el corazón!

    Rosy

  5. EXTRARRADIO

    Para el viaje a los suburbios de mis sentimientos, me hace falta un buen farol que ilumine las calles menudas y estrechas en las que se esconden momentos de mi vida junto a ti. Sin esa luz, volveré a encontrarme en algún rincón, en alguna esquina, con alguno de tus besos. Esos que me hacían sentir especial que ahora añoro, mientras escucho el eco de mis propios pensamientos. He encontrado la linterna en el fondo de un cajón, la enciendo con la inseguridad que siempre me reprochaste y me acurruco en la mecedora, pero cierro los ojos y permito a tus recuerdos que vuelvan una vez más. El invierno me abraza, me envuelve con su manto frío y apaga poco a poco la llama del amor que un día sentí por ti, mientras recorro otra vez a oscuras, las callejuelas que conducen al extrarradio de mi corazón.

  6. Juntos

    Dolores se retoca el peinado de trescientos euros, se pinta los labios de rojo pasión, se perfila las pestañas y se ajusta el vestido malva que estrenará esta noche. ¡Guapa! Le piropea el espejo.

    Antonio, vestido con un elegante frac y engominado, escribe un bonito relato que ha de servir para borrar todas las lágrimas de tristeza de los familiares y amigos que lo lean, al mismo tiempo, que les extraerán unas sonrisas muy tiernas.

    Tic, tac, tic, tac. A las 23:59 h., Dolores espera radiante en su cama y Antonio y su elegancia en su habitación. Ella lanza un suspiro, que se escapa por su ventana y se pierde en la inmensidad de la noche. Él le corresponde. A miles de kilómetros, cuando los dos ya han ingerido sus píldoras letales, se unen suspiros y almas, para viajar desde el país de los sueños, donde se conocieron, a la felicidad eterna.

    ¡Qué descansen en paz y vivan su amor por siempre!

  7. Mi regalo de cumpleaños

    Nos iremos de viaje, me dices, cuatro días donde tú quieras. Entonces abres el mapa, yo cierro los ojos y dejo que mi dedo revolotee en el aire antes de aterrizar sobre Casablanca. Cuatro días contigo en Casablanca, no se me ocurre nada mejor que hacer el resto de mi vida.

    (Reincido, pero es que no me podía aguantar esto)

  8. Espuma
    Me despiertan ruidos que vienen del baño. Me levanto antes de que tanto follón despierte también a la peque.
    -¡Tú y tu puta manía de traerte todas estas mierdas de los hoteles!… ¿Dónde coño está el paracetamol? -me preguntas cabreado.
    -No sé -te contesto mientras recojo del suelo frasquitos de gel de baño, de crema corporal, esponjitas lustradoras de zapatos y un jaboncito en forma de corazón. Luego, lo tiro todo a la basura.
    -No sé dónde está el puto paracetamol -te repito antes de volver a la cama.

  9. El regalo

    Frío… Frío… Tibio…, me hizo revolver todo mi departamento con ese juego de niños, al final lo encontré dentro de mi valija. Reí a carcajadas. ¿Vale por un viaje?, le pregunté. ¿Y se puede saber a dónde? A dónde quieras, me respondió. Entonces guardé todo lo que pude: camisas, polleras, remeras, sandalias… el cepillo de dientes y mi mejor perfume.
    Hoy, se cumple un año y, ¿te cuento un secreto?, debajo de la almohada le escondí un par de escarpines de bebé… Shhh, ahí abre la puerta.

  10. Tiovivo
    No tengo trabajo, ni es probable que lo tenga en mucho tiempo. Y, como te dicen todos, no tengo nada que ofrecerte, eso ya lo sabes, nada “importante” al menos. Pero si tengo una ficha, la única que pone en marcha el carrusel de mis sentimientos, la que te hará viajar a mi lado. No puedo prometer que siempre suene la música, ni que nunca te vayas a marear. Lo que sí sé, es que sin ti, yo me quiero bajar. ¿Quieres subirte conmigo?

  11. Hermanos mayores

    Encontró el corazón que rezaba en su superficie roja “Vale por un viaje”. Tenía la sensación de que ese viaje ya lo había hecho infinidad de veces. Además, sabía que era viernes, pero se sentía como si fuera jueves, como si alguien le hubiera robado un día, o quizás más.
    A través del monitor que reproducía las imágenes que captaban las cámaras dispuestas en las calles y en cada inmueble de toda la ciudad, sus sádicos “hermanos mayores” se percataron de que se estaba dando cuenta.
    –A ésta no la podemos abducir más, es mejor dejarla con la duda, antes de que sea certeza.
    –Sí, parece que ciertos humanos tienen algo que les hace intuir la alteración de la linea espacio-tiempo.

  12. Volviendo a la vida.

    El teléfono no dejó de sonar en toda la noche. Siempre supe que era él. Intenté no cogerlo.
    Todo pasó demasiado rápido, de pronto se fue y de pronto quiso volver. El corazón cambia, se transforma, se endurece cuando es sometido a choques bruscos y constantes de temperatura. Tiembla cuando se vuelve azul y siente el miedo y se derrite si se torna rojo y enfermizo. Se cansa si no se para aunque sea un solo segundo únicamente para recrearse en aquellos sentimientos que se instalaron en aquel preciso instante.
    Es ese todo o nada que tanto nos ciega y que nos envuelve en una espiral de indecisión que puede llegar a derivar en la mas absoluta locura. Adictiva sí, pero al fin y al cabo siempre locura.
    Y no pudiendo ser de otra manera puesto que un corazón confundido actúa de modo imprevisible, impulsivo, arrollador, desconcertante y contradictorio cogí el teléfono y cedí a su voz.
    De su boca brotaron las palabras más dulces y embaucadoras que jamás escuché pero la alarma de la intuición se activó ante eso y apenas balbuceando pude pronunciar las frases que acabarían salvando mi vida.

    Esto se terminó aquí. No quiero volver a verte nunca más.

    El miedo dejó paso a la esperanza y aquella noche volví a nacer.

  13. Reblogueó esto en La luna de Amhakiiry comentado:
    Esta es la invitación de Viernes Creativo para escribir una historia para la foto que propuso. Esta es la mía:
    Volviendo a la vida.

    El teléfono no dejó de sonar en toda la noche. Siempre supe que era él. Intenté no cogerlo.
    Todo pasó demasiado rápido, de pronto se fue y de pronto quiso volver. El corazón cambia, se transforma, se endurece cuando es sometido a choques bruscos y constantes de temperatura. Tiembla cuando se vuelve azul y siente el miedo y se derrite si se torna rojo y enfermizo. Se cansa si no se para aunque sea un solo segundo únicamente para recrearse en aquellos sentimientos que se instalaron en aquel preciso instante.
    Es ese todo o nada que tanto nos ciega y que nos envuelve en una espiral de indecisión que puede llegar a derivar en la mas absoluta locura. Adictiva sí, pero al fin y al cabo siempre locura.
    Y no pudiendo ser de otra manera puesto que un corazón confundido actúa de modo imprevisible, impulsivo, arrollador, desconcertante y contradictorio cogí el teléfono y cedí a su voz.
    De su boca brotaron las palabras más dulces y embaucadoras que jamás escuché pero la alarma de la intuición se activó ante eso y apenas balbuceando pude pronunciar las frases que acabarían salvando mi vida.

    Esto se terminó aquí. No quiero volver a verte nunca más.

    El miedo dejó paso a la esperanza y aquella noche volví a nacer.

  14. ¿Recuerdas las meriendas de pan con chocolate cuando eramos niños?
    ¿Y los regalos que daban por las fundas de la tableta?
    Bueno, pues uno de esos regalos lo tengo guardado desde niña.
    Ayer apareció en aquella caja donde lo guardé.
    Aún recuerdo tus palabras: “este viaje lo tenemos que hacer juntos”
    Después a ti te dio por “viajar” de otro modo, y un día te marchaste en un viaje sin retorno.
    Yo, olvidé la promesa, y sigo acumulando “regalos”, que aunque no valen nada, no tienen importancia, van llenando mi casa. Así no dejan espacio libre… ojalá tampoco dejen espacio en mi mente, así no tendré lugar para recordarte.

  15. AMOR LIBRE
    Estacionan las motos a la orilla del camino, desmontan y sacuden el polvo de sus ropas, se miran a los ojos, se abrazan y se besan. Él le acomoda el cabello y de su bolsillo saca una navaja, la regla de su juego establece que por cada beso, una marca. Montan de nuevo y prosiguen el viaje. Atrás, en el camino, han dejado otro corazón, tatuado en el tronco de un árbol.

  16. – “Cada vez hacen las pirulas más cursis”, me digo mientras mi dedo tiembla al poner la dosis bajo la lengua. Comienza el viaje.

  17. Viaje aplazado

    ¿Qué tipo de viaje?, te pregunté. Y tú me guiñaste el ojo. Yo podría haber lamido el corazón, haberlo mordido, incluso. ¿Tendría que haberlo hecho? Es posible. Pero en cambio, volví a colocarlo dentro de su envoltorio y te dije alguna estupidez de las mías. Que no tenía hecho el equipaje, o algo así.
    Pero eso, como comprenderás, no fue lo único que hice. El lunes, sin más tardar, llevé la golosina al laboratorio para que la analizaran. Te sorprenderá saber que, tras conocer el resultado, todavía hice algo peor: guardarla en la mesilla de noche.

  18. Eppur si muove

    Salté del coche de bomberos al caballo blanco alado, desde aquí subí a la nave espacial y recorrí galaxias lejanas, más tarde fui policía de sirenas destellantes, conductor de autobús escolar, marciano en un platillo volante, e incluso llegué a ser domador de pulpos gigantes.
    Una ficha, un viaje. Un corazón, el tuyo. Así fue como decidí subirme a tu tiovivo, y aún sigo dando vueltas a tu alrededor. ¿Me quieres?

  19. Damnatio memoriae
    Recuerdo tu cuerpo contorsionado en las barras de los asientos que había alrededor de la pista de autos de choque, las pecas que te abejeaban los brazos, la cascada de tu cabello pelirrojo, la forma en que escondías en la mano tus primeros cigarros furtivos. El día que vi dar tu primer beso, olvidé tu rostro y tu nombre.

    • Que digo.. Fernando, ejem, que ya no hace falta, que no te molestes en cambiar ejem… nada, que ya lo he colgado en mi blog y que he hecho los cambios pertinentes… que ejem… que gracias…

      Jajaja… ¡¡¡¡es broma!!!
      Un abrazobeso también para ti, y que gracias por la propuesta.

  20. Esposas

    De la mano bajan por la avenida un hombre y una chica: él imponente, hosco el semblante y la mirada torcida; ella pequeña, poquita cosa, figura frágil, cabeza gacha.
    Bajan por la avenida, unidas las manos, esposa en las muñecas. Las llaves en el bolsillo de ella.

¿Qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s