Cuento de lunes

Pesadillas para Vincent

II

Vincent comenzó aceptando que aquellos pequeños crujidos del parqué no los hacían sus propios pasos ni las termitas. Después, dejó de sobresaltarse cuando los arañazos en las cañerías interrumpían su desayuno. Consiguió acostumbrarse a dormir de un tirón pese a los gruñidos que traspasaban las paredes. No recordaba cómo se convirtió en una costumbre diaria deslizar un par de filetes crudos por debajo de la puerta que daba al sótano. Con el tiempo, llegó a bautizar aquello como Andy, y así pedía también a los vecinos y a las visitas que lo llamaran.

Andy seguía creciendo; ocupó primero la cocina y después también el salón. Sus retorcidos tentáculos llenaban la bañera y sus peludas patas hacían que la escalera resultase impracticable. Fue un proceso tan sigiloso y ordinario, que Vincent seguía sin entender cómo había acabado en el sótano, alimentándose de la carne cruda que alguien colaba por debajo de la puerta. Comenzó a golpear las tuberías para que recordaran su existencia.

August Tercero Foer

Este cuento de August Tercero Foer está incluido en la antología que Lourdes Castro publicó en el año 2010. Podéis haceros con ella aquí.

Anuncios

4 pensamientos en “Cuento de lunes

¿Qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s