Viernes creativo: escribe una historia

Hoy os voy a pedir que robéis para escribir vuestra historia. Tenéis que robar una frase, una sola, cualquiera, y meterla en alguna parte del relato que escribáis. Para el primero que llegue dejo un microrrelato mío. Los posteriores debéis robar la frase del último relato que se haya escrito en el blog. Así será un robo encadenado. Si publicáis vuestros relatos en el blog será más fácil seguir el juego.

La jaula

A mamá no le gusta que dejemos la jaula abierta. Por si se cuelan pájaros. Desde que se nos escapó el periquito y papá intentó atraparlo, chocó con la cómoda donde guardamos los manteles, con la mecedora de la abuela y cayó por la ventana. Cinco pisos. Mamá tiene miedo de que se cuele otro pájaro en la jaula. Echó las cortinas aquel día, cerró las ventanas. Cuando mamá no me ve, abro la puerta, la cortina, la ventana. Por si entra el periquito. Por si vuelve papá.

Te invito a dejar tu historia en un comentario en esta entrada, en facebook, en google+, en twitter, en tu blog o donde quieras, el asunto es escribir.

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18 pensamientos en “Viernes creativo: escribe una historia

  1. Echó las cortinas aquel día, cerró las ventanas. Mis alas se desplegaron y no paré de volar. No quiero volver a la jaula que he estado durante estos últimos años. No quiero que me sigan marcando mi camino. Tengo ansias de desarrollar mi creatividad y de que nadie me frene. Ahora puedo respirar, admirar la naturaleza y disfrutar de la vida.

  2. “Por si vuelve papá”, te empeñabas en decir, una y mil veces. “Vamos a cambiar de sitio el macetero, por si vuelve papá, y se asombra de lo bien que queda, en este lugar”. “Por si vuelve papá, guardaré todo lo que he escrito y se lo mostraré, para que se sienta orgulloso”. “Por si vuelve papá, por si vuelves…”.
    Han pasado demasiados años y papá no ha regresado. Todos los hermanos hemos pasado de la ira al rencor y, ahora, a sonreír tristemente, nada más.
    Otra vida hemos vivido sin ti, papá, porque tú no has querido vivirla con nosotros. Si estás en algún lugar del mundo, que sepas que, todavía, hay un hueco en nuestros corazones, por si deseas recapacitar y volver.

  3. DESVÁN
    Al principio, mamá nos decía que papá regresaría cuando acabara la guerra. Luego nos contó que se había ido a Francia. Más tarde aseguró que papá le había escrito una carta desde México prometiendo que volvería pronto.
    Han pasado demasiados años y papá no ha regresado. Y sabemos que no vendrá hasta que no muera el que tiene que morir. Entonces, papá bajará por fin del desván.

  4. Será por el tequila, por la parranda, por las mujeres bravas o por las mujeres que contaminan México de color, incluso podría ser por la música que amarra así a lo grande corazones solitarios. Nunca lo sabré, papá se murió allí de puritito gusto dicen, lo sacaron por la puerta de atrás del burdel con la sonrisa aún en la boca.

  5. VUELVE

    Mamá me ha dicho que si me porto bien, y permanezco en silencio en las noches de tormenta, todo vuelve a cobrar vida. Entonces, papá bajará por fin del desván, dejará de ser un recuerdo en mi memoria, una sombra en soledad.

    Sentiré sus caricias, sus besos abrazados y el latir de su corazón, que calmen el dolor de su ausencia.

    ¡Lástima, esta noche me he quedado dormido y él no pudo esperar…!

  6. “Cuando mamá no me ve, abro la puerta, la cortina, la ventana.” Porque necesito que entre el aire limpio y que renueve el moho que respiramos. Porque sé que existe una luz más intensa y brillante que la de la bombilla desnuda del comedor. Porque intuyo que, aunque ya estemos todos muertos, hay vida cerca de la vida que fluye en el exterior. Cuando no me ve, abro la ventana y aspiro el aroma agrio de la libertad.

  7. UN CUARTO A MEDIAS

    Cuando no me ve, abro la ventana y aspiro el aroma agrio de la libertad. Agrio, porque la libertad sin ella es como media libertad, pero también en este encierro soy como una mitad, anhelando, siempre anhelando cuando estoy aquí dentro, la parte de mí que vuela fuera.

  8. Fotografía

    Nos quedamos aquí plasmados, felices para siempre. En tu lado brilla el sol y se ve un pedazo de mar y una palmera, nos reímos porque parece que llevas un tocado brasileño. En el mío, en cambio, las nubes, preparadas para llover en cualquier momento. Quién sabe si, allá fuera, seguiremos tan sonrientes, si será verano aún, con riesgo de lluvia. A veces sueño con que uno de los dos, los que somos fuera, se enfade y nos rompa por la mitad, que nos separe. Porque en este encierro soy como una mitad. La mitad nublada.

  9. Precio tasado
    Hemos caído por el tobogán del sueño casi sin querer, sin darnos cuenta. Yo con mi sombrero hongo, negro, redondo, pequeño, parezco un gentleman inglés; tú con tu gorro de baño, con adornos de conchas y margaritas, parece que llevas un tocado brasileño. Los dos nos deslizamos a tumba abierta, tan diferentes, tan solos, tan desnudos de todo que ni siquiera nos reconocemos hasta que caemos en el estanque de la vigilia. Entonces me levanto, me pongo unos chinos de tergal, un polo del pull & bear, me calzo los náuticos y dejo los cincuenta euros en la silla de tijera que hay al lado de la cama desvencijada. La próxima vez procuraré estar más despierto.

  10. Recién casados

    Yo con mi sombrero hongo, tú con tu escote cisne, nos damos las manos cuando nuestro perro Copito, el padrino, te deja junto al altar. Tú pareces emocionada y miras insistente al cura, que se ha distraído enroscando el hilo de su yoyó. Lo entiendo, esto es lo más aburrido a lo que hemos jugado en siglos. Sin embargo, cuando me miras, con los cachetes colorados, sonrío para no decepcionarte. Sé lo importante que es para ti que nos casemos. Y yo te he prometido que si me dejabas ganarte una vez a polis y ladrones, lo haríamos.
    Además, una vez que los de la panda nos tiren el arroz que distrajimos de la despensa, nos podremos ir de luna de miel. No sé qué me gusta más, si la miel que nos comeremos directamente desde el tarro o la luna a la que llegaremos en mi nave, esa que tengo aparcada en el patio, y a la que acabo de forrar con el papel de aluminio que mamá nos ha dado como regalo de boda.

  11. Tú pareces emocionada y miras insistente al cura. Nunca viste bragueta más larga. Intentas contar los botones pero al llegar a la altura de la inmensa tripa te da vergüenza y apartas la mirada. Luego, repuesta, intentas seguir pero ya es tarde: no consigues encontrar el botón exacto donde lo has dejado. Finalmente te armas de valor y se lo preguntas, «Padre, ¿cuántos botones exactamente tiene su bragueta, digo su sotana?» Pero el sacerdote, que es algo mal pensado (gajes del oficio), te contesta «Reprime esa lujuria, hija, reprime esa lujuria», y tú, una muchacha moderna, educada en las escuelas francesas, estás a punto de decirle «Mais, vous avez folie de grandeurs, dis donc» pero, por educación, te tragas las palabras. Total, no te habría entendido…

  12. TAL PARA CUAL

    En la sala de recreo del manicomio los internos vaguean de un lado a otro. En el aire flota una cierta inquietud, hoy ha llegado un nuevo paciente, dice ser Luis XIV, el Rey Sol. A él se acerca Pepe, más conocido como Napoleón, y le espeta en un francés impecable: «Mais, vous avez la folie des grandeurs, dites donc» —recordándole Versailles.

  13. Quadrierung konten

    En el aire flota cierta inquietud, se rumorea que en breve se producirán despidos. Cuatro, cinco, con suerte, tan solo dos de nosotros acabaremos en la calle para que a los alemanes les cuadren las cuentas. Y empezamos a mirarnos con recelo y el compañerismo desaparece. El departamento de compras está masificado. El taller es un derroche de horas extras. Los comerciales venden barato. El director financiero no controla el gasto. Si por mí fuera, despedía a Marga y a Julián, nunca presentan sus informes a tiempo; o a Peláez que se ha quedado desfasado tecnológicamente. Se acabó la máquina de cafés, los teléfonos móviles, los cigarros entre horas y hasta las visitas al urinario. Nadie quiere perder su puesto y nos tememos lo peor. A las cinco de la tarde, el jefe de recursos humanos nos reúne en el comedor. Cómo nos temíamos, la situación de la empresa no es tan boyante como parece indicar el volumen de trabajo, aunque nos tranquiliza comunicándonos que no habrá despedidos como se rumoreaba, eso sí, dada la pérdida de competitividad de la empresa y la previsión económica para el nuevo año, se procederá a incrementar en dos horas nuestra jornada laboral y a recortar en un 10% nuestros salarios. Nadie protesta, se oyen suspiros y alguno hasta sonríe aliviado. Mientras, en el reservado de un restaurante, los miembros del consejo de dirección de la empresa celebran el aumento de sus sueldos y el presidente del gobierno manifiesta orgulloso en TV que España crece a un ritmo acelerado.

  14. Gritos ahogados

    En el aire flota una cierta inquietud. La noche, cargada de oscuros presagios, se desploma triste sobre el mundo. Hace frío y tengo miedo, mucho miedo, tanto como nunca hubiera podido imaginar, mucho más. Perdida en medio de esta multitud desconocida que se agita nerviosa e inquieta, temerosa de que el amanecer ponga punto final a su triste peregrinar, me siento de pronto tan sola, tan pequeña, tan desamparada… Un dolor inmenso atraviesa mi corazón y en mil pedazos diminutos lo rompe. No puedo dormir, tampoco llorar. Escribo para no enloquecer. El destello triste y furioso, cómplice y desesperanzado de una estrella solitaria me acompaña y por un instante ilumina el desconsuelo de la noche. Atrapada -siempre, una vez más- en el lado equivocado de la frontera, fantasma olvidado de cualquier guerra sin nombre, al mar inclemente que pronto ahogará mis sueños ruego, como último consuelo, me acoja hospitalario en su fondo más oscuro y a la marea impida arrastrar mi cuerpo deshecho hacia la indiferencia del mundo.

  15. Ignoto

    Escribo para no enloquecer, a veces escribo en sumerio, que es un idioma ignoto (Aunque no sepa lo que significa la palabra “ignoto” y con el sumerio solo me maneje a nivel usuario) y escribo porque una vez escuché a un actor de reparto decirle a otro actor de reparto que nadie se ha muerto escribiendo, que mientras escribes, es imposible morir, y ya voy por mi quincuagésimo séptima trilogía, todas inéditas, claro, porque mientras escribo no me quedan manos para marcar el teléfono de mi editor, y si dejo de escribir para llamarle, seguro que muero, que es lo que él está esperando, que fallezca para publicar mi obra póstuma, pero no le daré el gusto, seguiré escribiendo en sumerio que es un idioma ¿Cómo se decía? Ignoto, eso, ignoto…

  16. Lo que me rodea

    Escribo para no enloquecer, para no caer en un abismo sin fondo, para rebajar el alcohol con el que froto mis heridas. Arrastro los dedos por el teclado mientras encuentro frases a las que agarrarme y cuando no, bebo hielo aguado con regusto a whisky. Trato de arrancarme las telarañas que llevo dentro y depositarlas entre las líneas de algún texto, pero lo que ocultan aquellas es todavía demasiado oscuro. No consigo crear luz con palabras, extraer las tinieblas con párrafos o con versos y le grito al vaso semivacío, como si él fuera culpable de ser insípido, como si tuviera la capacidad de eliminar su mediocridad de alguna forma, pintando un cuadro abstracto o componiendo música que hablara de desamor, de odio, de desilusión, de pobreza, de desamparo o de amargura. Intento buscar después otro culpable inanimado: mis calcetines fríos, un jarrón lleno de polvo, los platos por fregar en la cocina, la bombilla fundida del pasillo. Cuando ya no queda nada con lo que cebarme, acude a mí tu recuerdo, como una diana fácil a la que pudiera arrojar todos mis dardos; pero conservo una imagen tan distorsionada de ti, que se me antoja un sueño o una historia contada por alguien que le ha pasado a otros, ajena a mí como ya lo son el licor y los muebles. A punto estoy de cerrar la tapa del portátil y dejarme engullir por el vacío circundante. Sin embargo, sigo sentado y escribo.

  17. FANTASÍAS NOCTURNAS

    Cada noche mi vecino, un corsa viejo y destartalado, me pide que le cuente de dónde vengo. Lo jubilaron hace unos meses cuando no superó la última revisión y desde entonces no ha vuelto a ver la calle. Le cuento que acabo de volver de las rebajas, del parque, del monte o de la playa, y cada historia, por un instante, ilumina el desconsuelo de sus noches. En realidad mi ruta va de este edificio al polígono industrial donde trabaja mi dueño pasando, pero solo los sábados, por el supermercado.
    Pero yo no quiero contarle eso, ni cómo me achicharro bajo el sol ardiente, ni como el viento frío me zarandea, ni cómo aguanto, estoicamente, las piedras de hielo que de cuando en cuando caen del cielo, impías, golpeándome el cuerpo entero. Al contrario, me paso el día imaginando para él anchas avenidas, puentes elevados, largas autopistas… fantaseando cómo hubiera sido mi vida si hubiera nacido siendo un Ferrari descapotable.

  18. UNA NUEVA VIDA
    Si hubiera nacido siendo un Ferrari descapotable otro gallo me hubiera cantado. Pero no, tuve que nacer siendo una vulgar carretilla, siempre llena de ladrillos, de cemento, de arena… ida y vuelta a la obra, viendo cómo se iban construyendo los edificios a la vez que yo envejecía.
    Un día alguien tuvo la feliz idea de dejarme en un rincón. No supe cual era el motivo, esperé a que vinieran a sacarme para cargar con el peso pero fueron pasando los días al tiempo que mi rueda iba perdiendo el aire y nadie me hacía caso. Bueno, pensé que aquel descanso me lo merecía. Pero fue corto, o a mi me lo pareció. Un día me auparon a una furgoneta y me dieron un paseo. Después me echaron por un barranco y allí quedé; mi rueda pinchada se quejaba con un silbido que poco a poco fue perdiéndose en el aire.
    Pasaron días o semanas o quizás meses, yo no sé calcular el tiempo pero un día unos niños me encontraron. Me sacaron de aquel barranco y subieron a su perrito. Me llevaron hasta su casa, allí me pusieron otra rueda nueva y encima muchas macetas llenas de flores. Ahora ya no deseo ser un Ferrari, ni siquiera un descapotable vulgar. Me gusta mi nueva vida, llena de flores y viendo jugar a los niños con su perro a la pelota.

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