Viernes creativo: escribe una historia

Hoy os voy a pedir una cosa un poco incómoda: que os desnudéis y os abráis para contar algo que os haga sentir cierta vergüenza, que os coloque al borde de algún abismo de esos que tenéis como escritores. Que entréis con vuestro bolígrafo —un bic naranja, cuál si no— en los recovecos que más os cueste y salgáis de ellos con algo para mostrar.

La imagen de Erwim Wurm ilustra bastante bien lo que os pido. 🙂

Erwin Wurm

Erwim Wurm

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Viernes creativo: escribe una historia

Ana ha hecho las maletas y se ha ido de vacaciones. Me ha dejado al mando de los viernes creativos, pero no sé muy bien cómo funcionan… ¿Me echáis una mano?

Por ejemplo, ¿podríais decirme cómo sería vuestra maleta, no al iniciar un viaje, sino al regresar de él? Yo digo «viaje», pero vosotros podéis entender lo que os de la gana.

La foto, por cierto, es de  Mike Dempsey.

 

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Viernes creativo: escribe una historia

Este viernes, con motivo del Día del Libro os voy a hacer una propuesta para llenar una biblioteca con vuestros microrrelatos jíbaros.

Se trata de añadir volúmenes al Proyecto Celsius. Escoger una gran obra de la literatura universal y escribir un microrrelato con la premisa de “extraer lo esencial y volverla a redactar desde la perspectiva de la brevedad”. Para ello tendréis en cuenta estos factores:

– Todo autor quiere decirnos algo cuando escribe. Esa intención ya está plasmada en su obra. El microrrelatista tendrá que captar esa intención y desarrollarla como si fuera el autor, pero dentro del género del microrrelato.

– Cuando termina la destilación de la obra, al lector le debe quedar la misma sensación que si hubierta leído la novela de la que deriva.

– Habrá que empezar y acabar el microrrelato con las mismas palabras con las que lo hizo el autor original. Es un vínculo de por vida que unirá a ambas creaciones.

No hay que pretender resumir las grandes obras, todo lo contrario. Su intención es la de mostrar en un bocado lo que sería un plato entero, es decir, haciendo un símil culinario, sería hacer una tapa de un plato, conseguir que, a través de nuestro pequeño manjar, el lector quiera empacharse del original.

– No podemos coger aforismos o frases hechas para condensar el mensaje, no, hay que desarrollar, con las técnicas del microrrelato, lo que sucede en el original.

– Hay que ir a lo esencial e intentar que el sabor de lo presentado no se resienta.

– No debemos olvidar qué es un microrrelato, ya que el resultado será valorado acorde a las reglas que definen este género literario.

– Por último, lo lógico sería empezar por los autores clásicos, aquellos que están asentados en el imaginario popular y luego, poco a poco, ir ampliando la nómina a toda aquella novela a la que queramos alambicar para dejarla fija en la Biblioteca Celsius.

Así que no olvides todas estas cuestiones, jibariza ese clásico que tanto ha supuesto para ti y envíalo aquí donde encontrará su hueco entre otros como él.

Os recomiendo echar una ojeada a la biblioteca que ya está desarrollada para no repetir y llenar la Biblioteca Celsius de ejemplares.

biblioteca_gotica.jpg

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